jueves, 23 de noviembre de 2017

TESIS 2017-23112017

Capítulo 1
Introducción e información general


Introducción 
Desde mediados de la década de los años noventa y con la irrupción de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, el Estado se propuso incorporar los conceptos de “e-government” (“Gobierno Electrónico” o posteriormente enmarcado dentro de “Gobierno Abierto”) a su gestión. En este sentido, la Administración Tributaria chilena, el Servicio de Impuestos Internos (SII), entró en una etapa de modernización y aplicación de tales conceptos que la ubicaron dentro de las más destacadas instituciones en el impulso de esas políticas.

A fines de los años noventa, el SII comenzó a desarrollar innovaciones en materia de procesos de tramitación de obligaciones tributarias; como, por ejemplo, el reemplazo de la Declaración Anual de la Renta; desde el tradicional formato de papel, a uno digital a través de internet. Este fue considerado como “revolucionario” en materia de uso de las herramientas tecnológicas disponibles y uno de los principales en materia de facilitación del cumplimiento tributario de la ciudadanía; en consecuencia, una mejora sustantiva en eficacia y eficiencia en dicho proceso y sus relacionados, esto llevó a la administración tributaria y por lo tanto al Estado de Chile, a ser considerados líderes a nivel internacional en dichas materias.
Definición del problema
El Estado, basado en el contrato social, debe establecer procesos que procuren la facilitación del cumplimiento tributario a los contribuyentes; y además busque la mejora permanente en la gestión de la fiscalización de dicho cumplimiento; pues estos procesos de desarrollo tecnológico tienen el desafío de asegurar que la recaudación por este tipo de tributos sea la justa y correcta, dada la importancia que tiene para las arcas fiscales; por consiguiente, para el financiamiento de las políticas públicas en pos del bien común de la sociedad.

Justificación
El sistema de emisión, registro y declaración del Impuesto al Valor Agregado ha sido actor de grandes cambios durante la última década, el tránsito desde el mundo del “papel” al “electrónico” ha significado un verdadero cambio del paradigma de la administración del IVA en Chile. Esto hace necesario destacar y revisar en detalle los componentes de la automatización de este sistema y destacar que en su conjunto son un significativo aporte a la facilitación del cumplimiento y la fiscalización del tributo.
En este sentido, se hace necesario el análisis de lo que el Servicio de Impuestos Internos ha desarrollado e implementado como herramientas tecnológicas para facilitar el cumplimiento tributario, este trabajo pretende destacar y revisar el uso de dichas herramientas y describir los procesos de cambio necesarios en materias de cultura tributaria.

Objetivos
    Objetivo general
Demostrar la relevancia de las herramientas tecnológicas desarrolladas por el SII en los procesos de emisión, registro y declaración del IVA para el cumplimiento de las obligaciones tributarias de los contribuyentes.

     Objetivos específicos
Describir y analizar el Sistema de Facturación Electrónica; el Registro de Compras y Ventas y el sistema de propuestas automáticas de declaración de impuestos IVA;

Describir las acciones que realiza la Administración Tributaria para difundir, fomentar y capacitar en el uso de esas herramientas a personas y empresas;

Proponer nuevas herramientas que complementen los sistemas de emisión de documentos tributarios; y acciones que complementen la difusión, fomento y capacitación en el uso de esas herramientas.



Capítulo 2
Marco Teórico

La irrupción de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC)
Los avances de la ciencia en materia de telecomunicaciones y la informática han sido la base del desarrollo de tecnologías que han permitido el acceso masivo a la información y han impactado profundamente el paradigma del conocimiento en la sociedad. Los principales elementos tecnológicos que han conformado esta nueva revolución han sido la computadora y el desarrollo de las telecomunicaciones que ha puesto a la internet como lo más visible en este cambio del modo de conocer y relacionarse de la sociedad. “Los nuevos sistemas tecnológicos no sólo modifican el espacio de negocios, sino también el contexto institucional e incluso la cultura en la cual tienen lugar” (Pérez, 2010).
Una revolución tecnológica que se traduce en beneficios para la sociedad; como por ejemplo en el ámbito de las telecomunicaciones, algo tan corriente en nuestros días como el envío de información, hace solo algunos años se debía escribir una carta, después dejarla en la oficina de correos, luego era llevada a través de algún medio de transporte hasta la oficina de correo del destinatario para finalmente serle entregada; hoy, no importado la distancia, el mensaje a través del correo electrónico es instantáneo, mejorando la oportunidad y los plazos del envío de la información. También las TIC nos presentan beneficios en el ámbito de la educación, al poder acceder a cursos o capacitaciones que puedan entregar especialistas que se encuentran geográficamente distantes y el poder acceder a ese conocimiento vía internet, potenciando el desarrollo de la capacitación a distancia y democratizando el acceso al conocimiento, pues mucha o la gran mayoría de la información disponible es de acceso gratuito. También los múltiples avances en el ámbito de la salud, por ejemplo, la posibilidad concreta de producir prótesis ortopédicas a través de la utilización de softwares y su materialización a través de impresoras 3-D.
Así, a las TIC las podemos encontrar en distintos ámbitos de la sociedad; por ejemplo, en las empresas cumplen un rol de mejora de procesos en la productividad y la gestión de los negocios; en la educación tienen una presencia importante al ser un recurso de apoyo a la docencia y a la investigación académica; en los gobiernos, como canales para la comunicación y la participación, entre otras.

Las TIC en el Estado
Durante las últimas décadas el Estado de Chile ha incorporado las TIC en muchos ámbitos de la gestión pública, principalmente orientado al aprovechamiento de sus beneficios en materia de reducción de gastos y eliminación de procesos innecesarios, buscando el facilitar la participación, el cumplimiento de obligaciones y trámites ciudadanos.
En este marco, encontramos estrategias como las de “Gobierno Abierto” que busca “facilitar el acceso de los ciudadanos a los espacios de participación, transparencia y servicio que el Estado tiene disponibles para ellos” (Ministerio Secretaría General de la Presidencia, 2017); o “Agenda Digital” que está definida como una “hoja de ruta para avanzar hacia un desarrollo digital del país, de manera inclusiva y sostenible a través de las Tecnologías de la información y la Comunicación, permitiendo difundir, dar coherencia y facilitar el seguimiento y medición de los avances de las medidas comprometidas.” (Gobierno de Chile, 2017); estas iniciativas y otras están enmarcadas en el concepto de Gobierno Electrónico (e-government) del cual Chile se ha incorporado ya desde hace más de veinte años.
Una de las iniciativas más antiguas ha sido la del Servicio de Impuestos Internos, el ente fiscalizador en materias tributarias por excelencia; desde inicios de la década de los noventa ha impulsado medidas que lo han puesto como un líder en la implementación de las TIC en su ámbito. “Nuestros esfuerzos han sido constantes y permanentes en el buen uso de la tecnología, con el fin de mejorar nuestros procesos de fiscalización, a la par con el potenciamiento de los niveles de asistencia a nuestros contribuyentes. En este sentido, las cifras que tenemos hablan por sí solas: el 84% de todas las operaciones realizadas en 2015 fueron a través de sii.cl; el 78% de actualización de información se hizo por la misma vía; se emitieron 367 millones de documentos tributarios electrónicos; más del 97% de los Formularios 29 de IVA fueron presentados por Internet y se totalizaron 773.217 giros pagados, también a través de nuestro sitio web, datos que nos instan a seguir en la misma línea”  (Servicio de Impuestos Internos, 2016)

La recaudación de impuestos, la base del financiamiento del bien común
Los impuestos son los aportes en dinero que por obligación los ciudadanos deben pagar al Estado, de modo que este pueda disponer de los recursos para financiar las necesidades públicas. En Chile la administración de los impuestos recae en el Ministerio de Hacienda, que a su vez cuenta con tres entidades que se encargan de la fiscalización y recaudación, así la Tesorería General de la República es la encargada, entre otros, de recaudar los tributos; el Servicio Nacional de Aduanas fiscaliza los impuestos relacionados al comercio exterior y el Servicio de Impuestos Internos es el encargado de velar por el correcto cumplimiento de las obligaciones tributarias internas buscando la facilitación de ellas.

El rol del Servicio de Impuestos Internos
A comienzos del siglo XX fue necesaria la creación de una entidad que resguarde los intereses del Estado en materia impositiva, de esta manera el 18 de enero de 1902 se promulgó la Ley N° 1.515, que crea la “Administración de los Impuestos sobre Alcoholes”, un servicio público encargado de fiscalizar el Impuesto a la Producción de Alcoholes y que posteriormente incorpora el control de otros impuestos, como, por ejemplo, a los tabacos, los hipódromos, las barajas, entre otros. En 1912 se transforma en la “Dirección General de Impuestos”, luego en 1916 pasa a llamarse “Dirección General de Impuestos Internos”, incorporando los conceptos de impuesto territorial o de “contribuciones”; así hasta mediados de los años sesentas donde pasa a tener su nombre definitivo: “Servicio de Impuestos Internos” (SII); luego en 1969 se marca un hito en la caracterización y catastro de los contribuyentes con la creación del “Rol Único Tributario” (RUT), un sistema de identificación único para todos los contribuyentes del país, sistema que posteriormente y a través del Registro Civil es adoptado como número identificatorio nacional. A partir de 1972 la entidad fiscalizadora es reorganizada en su estructura interna; cosa similar ocurrió a comienzos de la década de los ochentas con la redefinición de sus de plantas internas, profesionalizando el nivel fiscalizador.
En la década de los noventa el SII comenzó un proceso de modernización e innovación en materias tecnológicas, siendo pionero en el uso de la plataforma de internet, permitiendo a los contribuyentes a fines de esa década presentar sus declaraciones de Impuesto a la Renta en línea, adquiriendo un rol de liderazgo dentro de las administraciones públicas del Estado, siendo reconocido tanto internamente como por entidades extranjeras como un servicio eficiente e innovador que aporta constantemente al desarrollo tecnológico del país. A comienzos del nuevo siglo se hizo cargo del “Plan de Lucha Contra la Evasión”, contenido en la Ley 19.738 que vino a fortalecer las facultades fiscalizadoras de la Administración Tributaria; en simultáneo y constantemente durante los años posteriores a venido desarrollando una numerosa cantidad de aplicaciones informáticas orientadas a facilitar el cumplimiento tributario de los contribuyentes, entre las cuales se destacan el Sistema de Factura Electrónica; la simplificación de la presentación de declaraciones de diversos impuestos a través de internet; la cartografía digital, etcétera.

La importancia del Impuesto al Valor Agregado en la recaudación:
El Impuesto al Valor Agregado (IVA) tiene su marco normativo principal en la Ley Sobre Impuesto a las Ventas y Servicios, contenida en el Decreto Ley Nº 825 de 1974 y sus posteriores modificaciones; este impuesto es el principal en materia recaudatoria para las arcas fiscales, así lo demuestran las cifras oficiales que señalan que para el año 2016 significó el 48,0% del total, seguido del Impuesto a la Renta con el 41,3% (Tesorería General de la República, 2016).
Debido a esto, el Servicio de Impuestos Internos destina gran parte de sus esfuerzos en mantener y aumentar esta recaudación, luchando contra la evasión y principalmente diseñando medios que aseguren la correcta declaración y pago de este impuesto, siempre bajo el prisma de su lema: “Facilitar el Cumplimiento Tributario”
Bajo esta perspectiva, el SII en su Plan de Gestión del Cumplimiento Tributario 2017 determinó algunos objetivos estratégicos para incentivar el cumplimiento de las obligaciones tributarias de manera voluntaria; donde destaca el de “Fomentar la simplicidad para facilitar el cumplimiento tributario”; donde “El SII debe desplegar modelos y servicios tecnológicos para mejorar la experiencia de los contribuyentes, de modo tal que la mayoría de los procedimientos se realicen electrónicamente a través del sitio web del Servicio, en dispositivos móviles y/o a través de la asistencia personalizada mediante un contacto expedito a distancia, logrando altos niveles de resolución en tales canales.”  (Servicio de Impuestos Internos, 2017)
De esta manera, y como parte de su Estrategia Integral en el IVA, definida en el Plan de Gestión del Cumplimiento Tributario 2017, se ha propuesto algunas acciones concretas dentro del ámbito de la simplificación y prevención del incumplimiento, tales como la implementación de la Propuesta de Formulario 29 (Declaración de IVA) basados en los Registros de Compra y Ventas; y la eliminación del timbraje físico de boletas.
Estas acciones se traducen en herramientas concretas, diseñadas y puestas en funcionamiento durante el año 2017, (la Propuesta de Formulario 29 basados en los Registros de Compra y Ventas) que viene a sumarse a otras ya existentes que se complementan entre sí en pos de un fin mayor, el mejorar y facilitar el cumplimiento tributario y la fiscalización del IVA.

La obligación tributaria en el IVA
Existen dos tipos de obligaciones en el Impuesto al Valor Agregado, la principal y las accesorias; la primera corresponde al pago del impuesto de forma mensual. Las obligaciones relacionadas o accesorias son la emisión de comprobantes, el registro de ellos y la declaración mensual del impuesto; en este sentido nos encontramos frente a un sistema de cumplimiento del IVA que está conformado por tres elementos que lo integran de modo de asegurar el cumplimiento de la obligación principal.


Figura 1: Sistema de cumplimiento del IVA
Estos componentes están definidos a través de normas y leyes y los podemos identificar como sigue:
La emisión de documentos: Que corresponde a la formalización de una operación comercial a través de la emisión de un documento tributario, la que a través de los años ha ido variando; desde la emisión en formatos en papel definidos por normas e instrucciones administrativas, como por ejemplo la Resolución Exenta SII N°1661 de 1985 que instruye sobre el formato del papel sobre el cual se deben imprimir las Facturas; o la Resolución N°19 de 1995 que instruye sobre el procedimiento para solicitar el timbraje de documentos, entre otras; hasta llegar a la Ley N°20.727 de 2014 que establece la obligatoriedad de emitir ciertos documentos tributarios de forma electrónica, lo que instaura progresivamente la eliminación de las transacciones con papel, tornándose hacia lo “electrónico”.
El registro de documentos: Que corresponde a la correcta anotación en registros o libros de cada una de las operaciones comerciales; la que también ha sufrido cambios últimamente, desde el característico Libro de Compras y Ventas en papel y timbrado por el SII; hasta la implementación del Registro de Compras y Ventas, a través de la Resolución Exenta N°61 y N°68 de 2017; en un formato electrónico accesible sólo vía internet y de uso obligatorio para todos los contribuyentes de este impuesto.
La declaración del IVA: Que corresponde a la entrega de la información contenida en los registros y que conforman la base de los impuestos calculados a pagar o a favor por el contribuyente. Tradicionalmente relacionada con el día 12 de cada mes y a su formulario N°29, que incluso aún se vende en algunos kioscos de diarios y revistas. Esta obligación accesoria también está mutando rápidamente, ya en el 2006 se amplió el plazo para declarar al día 20 de cada mes a quienes se hicieran usuarios de los sistemas de factura electrónica (a través del Decreto Supremo N°1.001) y llegando actualmente a ofrecer una propuesta de declaración de IVA, fruto de la aplicación de la Resolución N°61 y N°68 del 2017.

Cabe señalar, de modo destacado, que tanto para la emisión y registro a que se refieren los números 1) y 2) se debe considerar la implementación del Sistema de Facturación Electrónica, formalmente vigente desde el año 2003, luego de la publicación de la Resolución Exenta N°45 que establece normas y procedimientos de operación respecto de los Documentos Tributarios Electrónicos y que es el marco normativo del sistema.

Las herramientas tecnológicas dispuestas por el Estado
El Estado, a través del Servicio de Impuestos Internos, ha desarrollado herramientas tecnológicas orientadas al logro de sus objetivos, así, los principales instrumentos puestos a disposición de los contribuyentes para la facilitación del cumplimiento tributario del IVA son:
El Sistema de Facturación Electrónico; que es un modelo de operación electrónico que permite a los contribuyentes autorizados por el SII, a emitir facturas y otros documentos tributarios electrónicos (DTE) como respaldo tributario de sus operaciones comerciales; se reemplazan de esta manera los documentos tradicionales con timbre de cuño.
El Registro de Compras y Ventas; que es el reemplazo al tradicional libro de compras y ventas y que el SII confecciona y pone a disposición de todos los contribuyentes a través de internet.
La propuesta de declaración de impuestos IVA; que corresponde a la entrega por parte del SII de los valores que mensualmente deban declarar los contribuyentes. Estos valores se determinan a través de la información disponible en el Registro de Compras y Ventas.

Así, y basados en el contrato social, el Estado debe establecer procedimientos que procuren la facilitación del cumplimiento tributario a los contribuyentes; y además buscar la mejora permanente en la gestión de la fiscalización de dicho cumplimiento. Estos procesos de desarrollo tecnológico tienen el desafío de asegurar que la recaudación por este tipo de tributos sea la justa y correcta, dada la importancia que tiene para las arcas fiscales y el financiamiento de las políticas públicas en pos del bien común de la sociedad.
Capítulo 3
Metodología


Definición del tipo de estudio a realizar
El presente trabajo se aborda como una investigación descriptiva, que detallará las herramientas desarrolladas por la Administración Tributaria para la gestión de los elementos que conforman la obligación tributaria del IVA; tanto para ella, como en especial para el contribuyente. Puntualizando cada una de las partes que la conforman, como así mismo analizando el impacto que han tenido en su utilización.

Estrategia para el diseño de la investigación
Desde el punto de vista de la estrategia adoptada para el diseño de la investigación, esta corresponde al tipo documental, es decir, se obtendrá a partir de la recolección de datos estadísticos; de instructivos y procedimientos de uso de aplicaciones y de diversa información pública disponible para la ciudadanía sobre la materia.
Para esto se trabajará con datos tanto del número de contribuyentes del Impuesto al Valor Agregado; como de la cobertura de la utilización de aplicaciones; de procedimientos puntuales de cada una de las herramientas disponibles y su nivel de utilización, considerando los usos voluntarios y obligados según tramos y etapas de aplicación y puesta a disposición; además de mediciones sobre cobertura de difusión y capacitación, entre otras relacionadas. De este modo, con la utilización de los métodos necesarios para el análisis, deducción y síntesis de la información recopilada poder analizar la relevancia de las herramientas desarrolladas por el Estado, objetivo de este estudio.
Finalmente, el universo considerado para fundamentar las conclusiones de esta investigación será la totalidad de los contribuyentes del Impuesto al Valor Agregado del país, dado que la actual normativa vigente permite analizar al grupo completo, no importando su segmentación.